Quiero agradecer enormemente a mi Señor por haberme dado a mis padres a quienes les debo mi formación espiritual, desde pequeña hicieron que conociera a Dios y ellos fueron quienes me inspiraron a muchas cosas que soy hoy. ¡Gracias por su cariño, apoyo, regaños y demás que me han ayudado a seguir al pie de la lucha! A mi hermana por todos estos años compartidos, realmente fueron divertidos... y ahora a mi cuñado por amarla y formar una familia a su lado. A mi abuelita, que aunque no hay el tiempo suficiente para estar a su lado siempre nos ha dado mucho cariño. A mi abuelito Rubén, que aunque ya no está entre nosotros, lo quise con todo mi corazón, por él, elevo una plegaria a Dios por el bien de su alma. Y al nuevo miembro de la familia, quien vino a dar una lucecita a nuestro hogar...Danilo. ¡Gracias Dios por dejarme disfrutar todos estos años de mi familia! ¡Los amo!

|